Un malhumorado miembro de la familia puede confundirte, y es posible que no seas capaz de discernir la mejor manera de averiguar lo que le molesta. No analices demasiado la situación. Probablemente la mejor manera de hacerlo es simplemente ir de frente y decir lo que piensas con mucho tacto. Probablemente descubrirás que esta persona simplemente tiene algunos problemas menores que superar, nada lo suficientemente grave como para preocuparse.
Le has dado un gran valor a la amistad, pero cuando se trata de relaciones de amor, todo vale, ¿cierto? Pues bien, hoy esa historia de amor necesita tu amistad más que tu pasión. Él o ella tiene problemas que requieren de un oído… ¡no una cama! ¿Lo entiendes?
En algún momento del día recurre a la risa. Estés o no en el trabajo, la risa te ayudará a reducir las tensiones que has venido acumulando. Sentirás un gran alivio.